domingo, 21 de septiembre de 2014

The Sullivan´s Manor


En nuestros viajes nos hemos encontrado muchas fábricas abandonadas que tenían muy cerca en sus aledaños grandes mansiones donde vivían sus dueños y desde donde vigilaban a sus empleados. La casa del reportaje de hoy no es la excepción. Cerca de un complejo industrial del que apenas quedan cuatro paredes, encontramos este caserón perteneciente a una de las empresas químicas más importantes del norte. ¿Qué extraños experimentos se llevaron a cabo en este lugar?. Nunca lo sabremos. Recorrimos sus pasillos y misteriosas estancias, ocultos gracias a la maleza circundante.

Pasad y sed bienvenidos.



El camino de subida desde la carretera nos hace ver la mansión a los pocos metros de recorrido.

En la verja de entrada vemos la "S", la abreviatura que daba nombre a la industria química, fusionada con una probeta.


La entrada a la mansión es muy sencilla, ya que se puede acceder desde diferentes escaleras o puertas.
Algunos cristales de colores se salvan de milagro de los actos vandálicos.



Algunas de las estancias y pasillos están completamente destrozados.
Escaleras que bajan a un sótano en la más absoluta penumbra.
Estancias con diferentes diseños y baldosas.
Una puerta que desafía las leyes de la gravedad.


Escaleras de subida a la segunda planta.

Puertas y ventanas arrojadas contra el jardín.




Extraños graffitis nos asaltan en varias estancias.




Algunas estancias son muy espaciosas, y apenas podemos averiguar que albergarían cuando tuvieran vida.


Diferentes vistas desde la segunda planta.


Posibles manchas de sangre, cruz invertida y otros símbolos demoníacos.




Detalle de una de las baldosas.

La aparición de globos evidencian que se trata de un lugar donde seguramente se han celebrado más de una fiesta.






Bolsas de basura llenas de lo que parece ser material aislante de paredes.








Un patín aparece solitario junto a la piscina.


Tuvimos que extremar la seguridad cuando nos acercamos a la piscina, llena de agua estancada y muy profunda.






Una farola que ya no se enciende desde hace décadas.


F
Uno de las entradas principales.

El jardín crece descontrolado ocultando la mansión

Cerca de la casa unos contrafuertes aguantan una viaje pared. Encima de la misma discurre otro camino de acceso.


Una pasarela salva la acequia seca que discurre alrededor de la casa.
Restos oxidados.

Nos despedimos de la mansión no sin antes sentirnos vigilados.

domingo, 7 de septiembre de 2014

La residencia de la carretera

Ignoramos la historia de esta residencia al lado de la carretera.El acceso a la tercera planta es impracticable por la peligrosidad que conlleva.

Aunque este reportaje es reducido en número de fotos , no carece de interés en sus pequeños detalles.

Un lugar que pasa inadvertido, por el que, todo el mundo pasa, pero que todo el mundo ignora.

Vista de la fachada desde la carreretera
Por esta escalera y este arco se acede a la primera planta

El suelo crujía a nuestro paso...
Detalles de una de las estancias de la primera planta
Escalera de acceso a las plantas superiores
Mascarilla olvidada

Ventana de la segunda planta
¿La cocina?
Escaleras de acceso a las plantas superiores


Una de las estancias de la segunda planta
Ventana y suelo de madera (este el más estable de toda la casa)
La pantalla de lámpara pende solitaria imbatible al paso del tiempo

Más detalles de la segunda planta
Pasillo
Vista de la escalera desde arriba

Ventana y vegetación

Cristales rotos

La fachada lateral
Restos de columnas disimuladas en la hojarasca
Boquete en el suelo de madera
Uno de los accesos laterales a la casa
Escaleras disimuladas por la vegetación
Otro de los clásicos: la litrona.
En el sótano había restos de maquinaria pero ignoramos para que servía.