domingo, 13 de abril de 2014

La ermita de las cruces templarias

Esta curiosa ermita con numerosas cruces de origen templario,  la descubrimos gracias a nuestra buena amiga Minervilla Death.Se encuentra anexada a una masía unida un arco perpendicular. El edificio actual data del siglo XII pero en el muro de tramuntana conserva la cabecera de planta trapezoidal del templo pre-románico, que hace funciones de sacristía. 

La ermita es de planta rectangular cubierta con vuelta de piedra en el interior y al exterior con un tejado de doble vertiente. El templo románico es de una sola nave, un ábside semicircular al lado de levante. La nave está cubierta con vuelta de cañón y el ábside con vuelta de un cuarto de esfera.

 Tiene una ventana central de doble rasgada, formada por un arco de medio punto adovelado. Todavía se puede ver el perfil de la puerta original hecho con arco de medio punto. En  poniente se levanta un campanario tardío, formado por una espadaña de dos aperturas, sin encajar con la estructura del templo. 

Pero lo que más sorprende sin duda son las diferentes cruces templarias en su interior y sus dos tumbas con losa de piedra en el exterior.Además pudimos ver muchos huesos de ovejas y cabras esparcidos por los alrededores (quizás serviría para guardar rebaños).

Al acabar la visita aún nos aguardaba una sorpresa.Un jabalí albino campaba a sus anchas sin inmutarse de nuestra presencia, y así fue como aprovechamos para sacarle una foto.No todos los días se ve este curioso animal  y encima ¡blanco!.

¡Esperamos que os guste el reportaje!

 Vista de la masía
 Entrada
 Arco abovedado
 ¿Posible establo?

 Bodega
 Otra estancia, posiblemente destinada al rebaño
 Planta superior


 Vista de la ermita y su espadaña desde la masía

 Última planta
 Una de las pocas ventanas de madera que se conservan enteras
 Detalle ventana

 Hay que ir muy en cuidado al subir arriba
 Acceso a la ermita
 Bóveda de la ermita
 Javier descubriendo la estancia
 La puerta de entrada vista desde el interior
 El arco que une la masía con la ermita
 Sepultura de JAUME MÁS (año 1749)
 Sepultura vacía de Francisca Bartrany y Tapias (Año 1781)
 Cruces templarias 

 Inscripción en uno de los muros de la ermita

 Javier en el interior de la ermita
 Galleta Chiquilin en la ermita ¿Que hacía allí?
 Vista del interior en dónde hubo el altar

 Puerta frontal de entrada a la ermita
 Escaleras 
 Higos chumbos
 Este árbol seco recuerda al de Ochate 
 Anocheciendo

 Vista parcial trasera
 Detalla de balcón y ventana de la masía
 El árbol seco,  testigo mudo de la historia de este enclave

 Ábside y árbol
 Otra cruz 
Otra vista del árbol
 Detalle de la sepultura de Francisca Bartrany ¿Quién se llevó sus restos?

 Detalle ábside
 Varios cráneos de ovejas o cabras estaban esparcidos por el lugar


 Cardo
 Más huesos de animales

 Balcones de la masía (Vistas frontales)


 Otro cráneo de oveja o cabra
 Una preciosa mariquita
 3 huesos alineados perfectamente (¿?)
 Detalle de la fachada frontal de la masía
 Ya nos marchamos en la "hora mágica" de la luz crepuscular

 Un majestuoso pino

 ¡El jabalí albino!

Javier emulando al gran Félix R. de la Fuente

domingo, 6 de abril de 2014

El pueblo de la colina

Las ruinas de este pequeño pueblo las descubrí por casualidad navegando por la red de redes una lluviosa tarde de domingo, y como estaba cerca de casa, nos aventuramos en su búsqueda, gracias a esa maravilla llamada Google Earth. No es un lugar muy conocido ni visitado por los amantes del abandono, si es muy frecuentado por excursionistas aunque cuando lo visitamos no nos encontramos a nadie.

Este pueblo está situado en lo alto de una colina de unos 140 metros, a unos 15 minutos del núcleo urbano.Tras una corta pero intensa subida de unos 20 minutos llegamos a la cima. La vista que se divisa es espectacular.Una soleada mañana de domingo nos obsequió con una magnífica panorámica de mar y montaña, pero lo más interesante, son los vestigios de lo que fue un pueblo de origen medieval, datado del siglo XI y que estuvo habitado hasta mediados de los años 50 del pasado siglo.

Había llegado a tener 16 casas, agrupadas entorno a una calle central.Su estructura urbana es muy simple: una calle central y otra formando una anilla que rodea todo el núcleo. La mayoría de las casas tienen una base de piedra en base de muro. Los tejados son sostenidos con envigados mayoritariamente, a pesar de que algunas casas disponen de bovedillas. Casi todas disponen de planta baja y un piso, presentando algunas entradas a base de arcos de medio punto de piedra cortada y otros de tipo ojival.

También podemos observar los lagares para hacer vino y los hornos de pan en algunas casas.

Curiosamente no vimos ningún resto de iglesia ni campanario y aunque buscamos sus orígenes no supimos encontrarlo.

Esperemos que disfrutéis del reportaje.

 Una de las primeras casas situada en la falda de la colina


 Conjunto de casas
 Restos de uno de los arcos de medio punto que aún se conservan

 Horno de pan
 Este tejado aún se conserva 
 Otro arco de medio punto
 ¡Un orinal y todo!

 De todos los arcos de medio punto este es el que en mejor estado está


 Otro horno de piedra para cocer el pan
 Pared del interior de una de las casas
 Restos de lo que pudo ser una alacena

 Restos de una puerta de madera
 Un fregadero de piedra partido en dos en el suelo
 Detalle de ventana
 ¿Posible cementerio?

 Arco ogival


La vegetación entre las ruinas es la típica mediterránea

 Vista desde lo alto de la colina


 Detalle de una puerta

Camino de regreso